Obispo: “Esta pandemia no es voluntad de Dios”

Monseñor Rolando José Álvarez Lagos también se refirió a los ataques y persecución que la Iglesia recibe de siempre

Obispo Álvarez Matagalpa
Monseñor Rolando José Álvarez Lagos, obispo de la Diócesis de Matagalpa. © Mosaico CSI | Gentileza de Diócesis Media

La pandemia de la Covid-19, que “está cruel y despiadadamente azotando a la humanidad” y particularmente a los nicaragüenses, “no es voluntad de Dios”, sino consecuencia “del mal uso de la liberad humana”, consideró este domingo 12 de septiembre, el obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí, monseñor Rolando José Álvarez Lagos.

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En la homilía de la misa que presidió en la catedral San Pedro Apóstol de Matagalpa, Nicaragua, el obispo se refirió además a “la Cruz” que debe cargar la Iglesia que ha sido perseguida y atacada desde siempre, en un contexto en que el régimen de Daniel Ortega ha insistido en atacar a obispos y sacerdotes con epítetos distintos.

Mientras el Ministerio de Salud mantiene informes en los que únicamente admite una muerte semanal “atribuible a Covid-19”, monseñor Álvarez estimó, “desde la espiritualidad de la Cruz”, que la pandemia “está azotando a Nicaragua de una forma insospechable, impensable, inimaginable, con el dolor y el sufrimiento de cienes de miles de contagiados que hay en nuestra patria, algunos sobrepoblando los hospitales y otros tantos padeciendo en el anonimato y en el silencio de sus hogares”.

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Otros tantos, dijo el obispo, se sienten impotentes e incapaces de poder hacer algo “ante este virus terrible, traicionero y mortal”.

“Esta pandemia, hermanos, no es voluntad de Dios, esta pandemia es producto del mal uso de la libertad humana, del mal uso que ha hecho la humanidad de su libertad, porque ¿qué Dios sería el nuestro si todo este mar incalculable de dolor y sufrimiento fuera causado por Él?”, dijo el obispo, asegurando que “Dios es amor” y está junto a la cama del enfermo porque “llora con su pueblo”.

Siempre desde la espiritualidad de la Cruz, el obispo Álvarez aseguró que cada cristiano y la Iglesia, “debe también recorrer el camino de la flagelación, de la pasión, del calvario, de la crucifixión, de la muerte que lleva inexorablemente al triunfo definitivo de la resurrección”, en alusión a los ataques continuos que recibe la Iglesia y que “muchas veces es vilipendiada, señalada, acusada, calumniada”.

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“La Iglesia que muchas veces quiere ser mancillada por el demonio, la iglesia que, en tantas ocasiones, ha querido ser llevada a las plazas públicas para morir apedreada…”, continuó el obispo, “debe recorrer este camino (de la Cruz), en la historia lo ha recorrido, no es primera vez, no es de ahora, es de siempre y ese es uno de los signos más evidentes de que esta es la Iglesia de Cristo”.

Advirtió monseñor Álvarez que la Iglesia “proclama siempre la verdad de Cristo, la verdad profética”.

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