Obispo de Matagalpa: “El Señor nos cura del miedo”

Monseñor Rolando José Álvarez Lagos exhortó a los nicaragüenses a mantener la mirada en Cristo para que nadie robe la esperanza del pueblo

Obispo Álvarez Matagalpa
Monseñor Rolando José Álvarez Lagos, obispo de la Diócesis de Matagalpa. Gentileza de Diócesis Media

El obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, exhortó a los nicaragüenses, este domingo 5 de septiembre, a que mantengan la mirada en Cristo para que nadie robe la esperanza del pueblo.

Le puede interesar: Otro sacerdote hospitalizado en Matagalpa

Monseñor Álvarez retomó el Evangelio dominical, en el que Jesús sanó a un sordo, para advertir que Dios siempre está actuando, aunque parezca desapercibido, explicando que en el pasaje evangélico, hay dos curaciones, una física, “pero también el Señor nos cura del miedo”.

El obispo invitó a los nicaragüenses a identificar a qué o a quién le temen, conocer las causas y razones de ese miedo, porque “el Señor, hoy domingo, una vez más nos vuelve a liberar del miedo”.

“Cuando las libertades fundamentales de una persona se ven conculcadas, se ven obstruidas, cuando las libertades fundamentales hasta de un pueblo se ven conculcadas, obstruidas, hay una libertad, hermanos, que nos queda, que es la más profunda, y que es de donde surgen y nacen todas las otras libertades, y esa libertad nada ni nadie nos la puede quitar en el mundo, ni en la historia nadie ha sido capaz de quitarle a una persona, a un hombre, a una mujer, la libertad interior”, dijo el obispo en su homilía.

También puede leer: Quiénes son los candidatos a diputados en Matagalpa

Ante una cantidad limitada de fieles por las medidas para prevenir contagios de la Covid-19, en la catedral San Pedro Apóstol, monseñor Álvarez insistió en que nadie regala la libertad porque es algo que cada quien lleva en su interior, porque cada quien es libre interiormente para profesar la fe, para pensar según su propio criterio, para luchar y trabajar por ideales nobles, para perdonar, “para conquistar nuevos espacios de paz, de justicia, de misericordia…”.

“Eres libre interiormente para no dejarte robar la esperanza. Díganme, ¿quién puede quitarnos esa libertad?”, se preguntó el obispo, indicando que esa libertad interior es “poderosísima” y “sagrada” como la conciencia misma, donde “solo Dios y cada uno de nosotros puede entrar”.

“Es una libertad inviolable. Ya se podrá violar cualquier otra libertad, si ustedes quieren todas las libertades, pero la (libertad) interior es inviolable, intocable, ahí solo Dios puede llegar, porque precisamente es una libertad que procede de Dios. Pablo lo dijo: para ser libres, nos liberó Cristo”, apuntó el obispo.

Suscríbase a nuestro Canal de YouTube

Además, monseñor Álvarez explicó que los nicaragüenses necesitan mirar al Crucificado porque es quien vence la oscuridad y todas las asechanzas del mal y es quien da esperanzas.

“Un pueblo que no aparte su mirada de Cristo será un pueblo que siempre tendrá esperanza en su corazón, aunque el mundo diga lo contrario”, enfatizó.

“Estoy plenamente convencido, desde lo más hondo de mi corazón, que si nosotros, los nicaragüenses, hacemos uso de nuestra libertad interior, y no apartamos la mirada del Crucificado, siempre, siempre seremos un pueblo lleno de vida y esperanza, aunque las tempestades azoten cruelmente la embarcación de nuestra vida, aunque los montes se desplomaran en el mar, como dice el salmista, nosotros diremos: el Señor de los ejércitos es nuestro alcázar y Él es nuestro refugio”, apuntó el obispo.

Agregó: “Hoy decimos a Nicaragua ¡Effetá! que quiere decir ¡Ábrete! Apertura a los demás, a sus opiniones y criterios…”.

Para monseñor Álvarez, “ese ‘Ábrete’ es una fuerte exhortación a abrirnos a las necesidades, sufrimientos y dolores de los que viven en carne propia el impacto de la pandemia, y de todos los que experimentamos las consecuencias de la crisis social, política y económica, escapando del egoísmo personal, social, político y económico, como si fuere una crisis que no nos afectara a todos, abrirse para escapar al egoísmo y la cerrazón del corazón”.

Facebook Comments