Celebran 34 años de la Misa de La Naranja

“… en Nicaragua no necesitamos armas, necesitamos fe, necesitamos confianza, necesitamos un misa, siempre que hay conflicto pedir a Dios que apague los deseos de guerra, los deseos de enemistad, los deseos destructores y Dios los escuchará, porque es nuestro padre”, dijo Fray Damián Muratori en su mensaje

Misa de La Naranja
Asistentes a la conmemoración de la Misa de La Naranja en San Rafael del Norte, Jinotega. Foto tomada de la página Tepeyac: Santuario Del Siervo De Dios Odorico D Andrea

“Seamos sembradores de paz y de progreso”, es el llamado que Fray Damián Muratori, rector del Santuario Tepeyac en San Rafael del Norte, Jinotega, realizó durante la misa en conmemoración del 34 aniversario de la misa en La Naranja, donde el padre Odorico, con una misa, hizo posible que militares Sandinistas y Contras, en plena guerra, se dieran la mano en señal de paz.

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El 3 de mayo de 1988, mientras el padre Odorico de A’ndrea rezaba el Padre Nuestro, con megáfono en mano, dos contingentes de armados se daban saludos de paz, una acción jamás imaginada. En un documental titulado Odorico Hazte Santo, Fray Damián dice que esa misa tocó el corazón de todos los presentes, porque a la hora del Padre Nuestro, les dijo: “ahora como hijos de Dios y como hermanos, ustedes que se han visto por muchos años como enemigos, únanse, dense la mano y recen el Padre Nuestro, ya no como enemigos, sino como hijos de Dios”.

Han pasado 34 años desde aquel día, pero desde hace 20 años se conmemora con una peregrinación y una misa ese día histórico en una comunidad que sufría por la guerra. Durante la misa de conmemoración Fray Damián llamó a a los fieles para que cuando volvieran a sus casas lo hicieran “llenos del ejemplo del padre Odorico, sembrando paz y progreso, queremos ser sembradores de paz, de bien y de progreso”.

Al iniciar la conmemoración, el religioso leyó, sin mencionar nombre, un testimonio de una persona que hace 34 años era un jovencito y ahora es profesional. “Yo creo que el padre Odorico era un santo, en 1988 el padre promovió un encuentro entre los compas y los contras, y les habló a los dos bandos en estos términos: ‘alabado sea Dios, dejen la violencia, todos somos hijos de Dios y debemos armonizarnos por el bien de todos, respetemos la vida’, y se dieron la mano e hicieron un acuerdo”.

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Fray Damián Muratori
Fray Damián Muratori. Foto tomada de la página Tepeyac: Santuario Del Siervo De Dios Odorico D Andrea

En el testimonio el hombre recuerda que días antes de día histórico “el padre nos llevó allá para dejar la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y después de la bendición ritual hizo esta suplica: a vos que sos la reina del cielo y de la tierra,  te encomiendo una misión, que traigas a tus hijos contras y sandinistas a darse un abrazo de paz bajo tu manto”.

Fray Odorico Mural
Foto tomada de la página Tepeyac: Santuario Del Siervo De Dios Odorico D Andrea

Durante la misa que se celebró este 1 de mayo, Fray Damián instó a los fieles a no olvidar lo que pasó en La Naranja el 3 de mayo de 1988, sino a inspirarse y leyó el discurso del Padre Odorico que, aunque no se conserva el documento original, hay una grabación donde se puede observar y escuchar el momento histórico donde el padre Odorico dedica el  día “a la Reina de la paz, a la Virgen a nuestra patrona franciscana”, y además se escucha claro cuando invita a ambos ejércitos a guardar sus armas y le pide al Señor que ilumine a los jefes para que firmen la paz, la cual equivale a firmar por la vida y la felicidad de todas las familias,  y antes de terminar cita al Pontífice Pío XI, “todo lo destruye la guerra, todo lo salva la paz, con la guerra la muerte, con la paz el bienestar de todos”.

“Estas palabras deben inspirar nuestra vida, porque no hemos venido a hacer un paseo, aquí hemos venido a celebrar un momento histórico, de  un hombre que no tenía armas, un hombre  que venció la guerra con el amor, con el poder de Dios, venció la guerra con una misa, debemos aprender nosotros cristianos que tenemos una gran responsabilidad en el mundo, en Nicaragua, no necesitamos armas, necesitamos fe, necesitamos confianza, necesitamos un misa, siempre que hay conflicto pedir a Dios que apague los deseos de guerra, los deseos de enemistad, los deseos destructores y Dios los escuchará porque es nuestro padre”, dijo Fray Damián.

Fray Damián llamó a los fieles para construir la paz desde cada casa, cada comunidad, porque la paz no es de un día, un mes o un año, sino una tarea que debemos construir cada uno, cada día.

“Les dijo a los dos ejércitos: ‘ustedes son hijos de Dios, hijos de la misma Nicaragua’, hoy nos vuelve a repetir lo mismo, somos hijos de Dios, hermanos por la Patria, hermanos por la fe, hermanos porque pisamos la misma tierra, comemos los mismos frijoles, la misma tortilla, tal vez hemos olvidado que somos hermanos, que somos nicaragüenses, pero no solo por el registro civil, sino porque somos hijos de Dios que nos dio esta tierra para habitarla, para cultivarla, para hacerla cada día mejor, para ir destruyendo el mal que afecta esta tierra y construir una nación en paz, una nación unida, una nación de hermanos, esa fue la tarea de ayer, es  la de hoy y la de mañana, es la tarea que debe comprometernos a cada uno de nosotros como cristianos”, enfatizó el religioso.

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Para Fray Damián, el mejor homenaje que se le puede rendir al padre Odorico es eliminar cualquier rencor, cualquier odio es transformándonos en sembradores de paz. “Piensen los de La Naranja qué privilegio tienen, en tiempo de guerra La Naranja fue el lugar donde Dios reunió a dos ejércitos no para que se mataran, sino para que se dieran la mano, se abrazaran e hicieran un pacto, dejaran de considerarse enemigos, sino hijos de Dios, participar en esta misa es un compromiso grande para cada uno de nosotros, volver a casa, volver a nuestras comunidades ya dejando en este lugar todo propósito de venganza, de enemistad para volver como hijos de Dios, como hijos de la Virgen María, con el único deseo de dar la mano, dar el abrazo a personas con las que tenemos alguna rencilla, de nada serviría estar en esa misa si nosotros llamados hoy a distancia de 34 años del hecho histórico que presenció el padre Odorico no tuviéramos el propósito de construir la paz de nuestra familia, de nuestras comunidades, de Nicaragua entera”, enfatizó.

En el documental, el doctor Alfonso Valdez, doctor de cabecera del padre Odorico dijo que sus últimas palabras fueron: “Mi vida se la dediqué al Señor por la Paz de Nicaragua, aquí no vuelve a haber guerra”. Fray Odorico falleció el 22 de marzo de 1990.

La basura es una vergüenza

Antes de concluir la conmemoración de los 34 años de la histórica Misa de La Naranja, Fray Damián regañó a los lugareños de la comunidad La Naranja porque en el trayecto de la peregrinación encontró el camino “pura basura”.

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“Vayan a recogerla, porque la basura contamina. Mañana todo el comité a recoger basura, hagan otro viacrucis, jamás miré esta vergüenza en La Naranja, ahora no producen naranjas ahora producen basura, la basura avergüenza”, dijo el religioso, quien agregó que es algo que no les luce a los nicaragüenses.

El religioso hizo énfasis en que la basura contamina y que el amor lo debemos a Dios, a los hombres y a la naturaleza que es nuestra madre que nos da fruto para comer. “Si bebo una botella de agua y la tiro, se la tiro a mi madre, hagamos el propósito pequeño, recojamos la basura, llevémosla a la casa y hagamos lo que debemos hacer con ella”.

Por último, Fray Damián invitó a los fieles a participar el día 3 de mayo a participar en una vigilia en conmemoración de la misa por la paz.

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