37 años de prisión contra asesino de futbolista en Matagalpa

Crimen fue “perverso y despiadado” consideró la juez Maribel Parrilla

Asesino confeso
José David López Centeno, de 35 años, fue sentenciado a 37 años de prisión. MOSAICO CSI | Archivo

A 37 años de prisión fue condenado este miércoles 28 de noviembre José David López Centeno, asesino confeso de Sherling Valeska Blandón Aráuz, la joven futbolista de 20 años a quien asesinó mientras realizaban un supuesto ritual de “encantamiento” a la orilla de una laguna en la comunidad Apante Grande, tres kilómetros al sureste de la ciudad de Matagalpa.

La sentencia dictada por la titular del Juzgado Único de Distrito Penal de Audiencias en Matagalpa, Maribel del Rosario Parrilla, estableció 30 años de prisión por el delito de asesinato agravado y siete años de prisión por robo agravado. Los ilícitos habrían sido en concurso real.

Aunque la sentencia acumulada es de 37 años de prisión, López solo cumpliría 30 años de cárcel, que es la pena máxima establecida por la Constitución Política de Nicaragua.

López, de 35 años, debe cumplir la condena en el Sistema Penitenciario Regional de Waswalí, cinco kilómetros al suroeste de la ciudad de Matagalpa y la pena expirará hasta el 16 de noviembre del año 2048, estableció la juez.

El hombre, apodado “El Brujo”, admitió haber cometido el crimen en solo la audiencia preliminar que enfrentó el pasado 21 de noviembre. Ese día, ante periodistas, pidió perdón a la familia de la víctima. Ese mismo día, en la audiencia de debate de pena, la defensa de López solicitó que la juez considerara como atenuante la admisión de los hechos. Pero, en la sentencia, la juez Parrilla consideró que “resulta evidente que las circunstancias agravantes propias del tipo penal de asesinato agravado se cometieron por el acusado de una manera tan perversa y despiadada que desvanece la consideración de la única de admisión de hechos que realizó…”.

El crimen contra Blandón ocurrió el 9 de noviembre y el cuerpo de la muchacha fue encontrado la tarde del 13; mientras que el 17 de noviembre, la Policía logró la detención de López.

Crimen fue durante supuesto ritual de “encantamiento”

En la acusación, la Fiscalía señala que el crimen ocurrió durante un supuesto ritual de “encantamiento (brujería)”, pero tampoco deja claro cuál fue el motivo real por el que López mató a Blandón, provocándole hemorragia masiva más anoxia encefálica debido a heridas de arma blanca más estrangulamiento.

La relación de hechos detalla que a las 5:00 p.m. del 9 de noviembre, Blandón estaba en su casa en el barrio Santa Teresita, cuando recibió una llamada de López, con quien “previamente” había acordado que “irían a realizar un encantamiento (brujería)” en Apante Grande. El hombre presuntamente llegó a las 5:40 p.m. a la casa de la joven y hasta le ayudó a sacar una moto de ella, en la que acto seguido se fueron hacia el lugar donde harían el “hechizo”.

Una vez en el sitio, la pareja dejó la moto a 65 metros de la vía de macadán y caminaron por la finca Los Bosques hasta cruzar un alambre de púas e ingresar a la finca San Rafael, donde prepararon “las condiciones para realizar el encantamiento (brujería)”, relata la acusación.

Era la segunda vez que iban al sitio. López dijo a Blandón “que hiciera la oración que le había enseñado para iniciar el ritual”. La muchacha se acostó boca abajo, por orientación del hombre que se sentó sobre la espalda de ella, haciéndole una especie de masajes, insistiéndole en que “hiciera la oración de siempre”, al tiempo que, con un cordón blanco de zapatos, procedió a estrangularla, relata la Fiscalía.

Acto seguido, el hombre sacó “un arma blanca” con la que asestó “varias puñaladas alrededor del cuello de Blandón. Luego dio vuelta al cuerpo provocándole otra herida en la ingle y puso la toalla alrededor del cadáver, empujándolo a unos cuatro metros.

López lanzó a la laguna las pertenencias de la muchacha, incluyendo un casco de motociclista y luego se fue del sitio, llevándose la moto azul con placa MT 31818, de la muchacha, así como un segundo casco.

El hombre condujo hasta la ciudadela Solingalpa, donde reside, y a las 7:30 p.m. llegó al taller de Johnny Misael Cordero, a quien supuestamente dijo que la moto tenía problemas de desplazamiento y en el motor, por lo que le dejó el vehículo “para que le diera un diagnóstico”.

Sin embargo, en una “confesión” ante la Policía, el lunes 19 de noviembre, López habría dicho que vendió la moto en cuatro mil córdobas.

 

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