Un pelotero identificado preliminarmente como Jarvin Pérez murió la mañana de este sábado 28 de febrero, al recibir un pelotazo mientras estaba en turno al bate, en un partido de beisbol en la categoría Mayor A, que era disputado en la comunidad Kaskita del municipio de Waslala en la Costa Caribe Norte.
De acuerdo con reportes extraoficiales, el juego avanzaba con normalidad en el campo conocido como Los Ferrufino, en Kaskita, cuando el lanzador identificado como Hubert Martínez lanzó al home y la bola impactó directamente en la cabeza del bateador.
Pérez cayó de inmediato sobre el terreno. Jugadores y espectadores corrieron a auxiliarlo, pero no lograron reanimarlo y murió en el lugar.
La Policía abrió una investigación para esclarecer cómo ocurrió el impacto y determinar responsabilidades. Hasta ahora, ninguna autoridad ha brindado detalles públicos sobre el caso que es manejado de manera preliminar como una muerte accidental.
Este tipo de tragedias son excepcionales en el llamado “Deporte Rey” de los nicaragüenses.
En el beisbol de Grandes Ligas registran un solo caso documentado de un bateador que murió por un pelotazo durante un juego oficial: el 16 de agosto de 1920, Ray Chapman, de los Indios de Cleveland fue golpeado en la cabeza por un lanzamiento descontrolado de Carl Mays de los Yankees de Nueva York. El parador en corto de los Indios murió al siguiente día en un hospital.
Desde entonces, las ligas profesionales reforzaron medidas de protección, como el uso obligatorio del casco, para disminuir riesgos en el cajón de bateo.
En Kaskita, la muerte de Pérez dejó consternación entre vecinos y peloteros que cada fin de semana convierten el campo en punto de encuentro comunitario.

