Monseñor José Manuel Garita Herrera, obispo de Ciudad Quesada en Costa Rica, relató en sus redes sociales que sostuvo un encuentro con el Papa León XIV tras la primera Audiencia General del año, celebrada el miércoles 7 de enero en el Vaticano, ocasión en la que le extendió una invitación para visitar al país centroamericano.
El encuentro, según el obispo Garita, ocurrió en el contexto de la Peregrinación Jubilar Diocesana Conclusiva del Año Santo de la Esperanza.
En esa audiencia, según narró monseñor Garita, el Papa León XIV inició un nuevo ciclo de catequesis sobre el Concilio Vaticano II y afirmó que la Iglesia está llamada a “permanecer atentos intérpretes de los signos de los tiempos, gozosos anunciadores del Evangelio y valientes testigos de la justicia y de la paz”.
Monseñor Garita detalló que aprovechó el diálogo personal para compartir la realidad pastoral de su diócesis y la situación del país.
“Le hablé de la Diócesis de Ciudad Quesada, que veníamos a la Clausura del Jubileo; le pedí por el país, que tiene elecciones el próximo 1 de febrero, y le expresé que es un gran deseo que pueda visitarnos”, escribió.
El obispo explicó que la peregrinación diocesana inició el pasado 2 de enero con un grupo de 16 personas. Recordó que en enero del año anterior la diócesis realizó una peregrinación similar para la apertura del Año Santo.
En esta ocasión, los peregrinos, encabezados por monseñor Garita, presenciaron el cierre de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, acto celebrado por el Papa León XIV.
Durante el encuentro, el obispo también llevó al Pontífice dos bolsas de café costarricense.
“El Papa se sonrió, se alegró mucho; yo le dije al Santo Padre que el café era para que lo aprovechara y lo disfrute usted”, relató.
Añadió que el Papa pidió a un colaborador cercano que cuidara el obsequio.
En sus publicaciones, monseñor Garita explicó que, tras la audiencia, la peregrinación continuó con la celebración de la Eucaristía en la Basílica de Santa Cristina de Bolsena, lugar vinculado al milagro eucarístico de 1263.
Recordó que en ese templo “una hostia consagrada sangró sobre el corporal, ante un sacerdote escéptico sobre la Eucaristía”, hecho que llevó al Papa Urbano IV a instituir la solemnidad del Corpus Christi.
Suscríbete a nuestro Canal de YouTube
El obispo precisó que en esa basílica “están los trozos del mármol del piso donde cayó la sangre del Señor y está la reliquia de Santa Cristina mártir”.
Desde ese lugar, vinculó el signo eucarístico con el mensaje del Evangelio. “El apóstol San Juan nos dice que Dios es amor, que donde hay amor hay confianza”, escribió.
Monseñor Garita citó también las palabras de Jesús a los discípulos en medio de la tempestad: “No teman”, y explicó su sentido pastoral. “Esto es una llamada a confiar; para ello tenemos su presencia real en la Eucaristía, presencia real del amor de Dios que aleja de nosotros todo temor”.

Facebook Comments