El obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez, afirmó que “el mundo solo puede cambiar si renunciamos a la prepotencia, a la imposición violenta, a las palabras y los gestos inhumanos”, al exhortar a que este año 2026 sea vivido como una etapa de “posibilidades” para afrontar “los retos que se nos presenten”.
Durante la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, este jueves 1 de enero, en la parroquia Santa Agatha, en Miami, Florida, monseñor Báez exhortó a los fieles a vivir con esperanza y serenidad, aun en medio de las dificultades.
En su homilía, monseñor Báez retomó la antigua bendición sacerdotal del pueblo de Israel para destacar una fe que sostiene el caminar. “Al iniciar este nuevo año podremos vivirlo como una nueva etapa de posibilidades y afrontar con serenidad los retos que se nos presenten”, expresó, al reflexionar sobre el sentido de la bendición divina en la vida cotidiana.
Monseñor Báez afirmó que esa bendición se manifiesta en la experiencia de un Dios cercano y fiel.
“Podemos confiar que caminaremos mirados bondadosamente por Dios, que nunca apartará su rostro de nosotros porque es fiel y nos ama entrañablemente”, dijo, al señalar que esa mirada ayuda a vencer la soledad, afrontar las dificultades y superar los miedos.
En su reflexión, el obispo insistió en que la fe no puede quedarse en el ámbito interior, sino que debe expresarse en acciones concretas. “Seremos capaces también de reflejar su bondad a través del servicio y del perdón ofrecido a nuestros hermanos”, afirmó, al llamar a una vida marcada por la cercanía y la solidaridad.
Monseñor Báez centró su mensaje en María como Madre de Dios y como camino por el que Dios mostró su rostro humano.
“Sin María Dios no hubiera podido mostrarnos su sonrisa, acariciarnos, sanar con sus manos nuestras heridas y hablarnos como hermano nuestro”, expresó.
El obispo recordó que María acompañó toda la vida de Jesús, desde el pesebre hasta la cruz, y destacó que fue la primera en contemplar el rostro de Dios hecho hombre. En ese contexto, citó una reflexión del papa León XIV sobre la mirada materna de María como anuncio del rostro de Dios revelado en Cristo.
Suscríbete a nuestro Canal de YouTube
Asimismo, enfatizó en que “en el pesebre de Belén Dios ha querido nacer frágil e indefenso”, señalando que ese gesto enseña que la paz y la fraternidad solo pueden construirse desde la ternura, la pequeñez, el amor y la bondad.
El obispo también explicó el significado del nombre de Jesús, que quiere decir “Dios salva”, e invitó a pronunciarlo con confianza en la oración diaria. “Todo cambia cuando invocamos el nombre de Jesús”, afirmó.
Monseñor Báez permanece en el exilio desde 2019, en un contexto de represión sostenida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que ha provocado persecución religiosa, destierros y un profundo sufrimiento social.
Al concluir la homilía, el obispo encomendó a la intercesión de la Santísima Madre de Dios a los fieles y los animó a acoger a Jesús cada día como fuente de fortaleza, esperanza y paz.

Facebook Comments