El Seminario Mayor de Filosofía San Luis Gonzaga, ubicado al sureste de la ciudad de Matagalpa, está siendo “desbaratado” por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, denunció este miércoles 27 de agosto la abogada e investigadora Martha Patricia Molina.
“En este momento, por ejemplo, que nosotros estamos acá compartiendo esta información, el Seminario que recientemente fue confiscado a la diócesis de Matagalpa está siendo desbaratado por la dictadura sandinista y todos los bienes que se encontraban a lo interno de ese local han sido robados y vendidos posteriormente”, afirmó Molina durante la presentación virtual de la séptima entrega de su informe “Nicaragua, una Iglesia Perseguida”.
El 20 de enero de 2025, agentes de la Policía y funcionarios de la Procuraduría General de la República desalojaron a por lo menos 30 seminaristas y tomaron control del inmueble, que pertenece a la diócesis de Matagalpa.
Una obra levantada con sacrificio

El terreno de aproximadamente cuatro manzanas donde se levanta el Seminario fue donado a la diócesis cuando monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano era obispo de Matagalpa.
Hoy Brenes es cardenal, arzobispo de Managua y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.
Los primeros trabajos de movimiento de tierra y la construcción de un muro de contención comenzaron alrededor de 2005.
Con el episcopado de monseñor Jorge Solórzano Pérez, actual obispo de Granada, la obra avanzó a partir de 2008. Los seminaristas de esa época terminaban sus clases y después trabajaban hasta la medianoche descargando ladrillos y materiales de construcción. También organizaron bazares y ventas de ropa para reunir fondos y financiar el proyecto.
Una diócesis golpeada
Molina dijo desconocer para qué será destinado el Seminario, aunque algunas fuentes han dicho a Mosaico CSI que será un instituto tecnológico, probablemente una extensión del Instituto Técnico para la Administración y la Economía (INTAE).
Además, la abogada Molina destacó que la diócesis de Matagalpa es una de las más golpeadas por la represión contra la Iglesia católica. A la confiscación del Seminario se suman la ocupación de la residencia episcopal y otros bienes eclesiales, además del encarcelamiento y posterior destierro de su obispo, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, y otros sacerdotes.
En su informe, la abogada documenta al menos 1,010 ataques a la Iglesia desde 2018, además de 16,564 procesiones y actividades de piedad popular prohibidas por el régimen.

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