Además de las 16 regiones territoriales en la región del Caribe, en las regiones del Pacífico, Centro y Norte de Nicaragua, 22 pueblos originarios mantienen viva su lucha por el reconocimiento y la garantía de sus derechos territoriales y culturales.
Son pueblos que mantienen vivas sus tradiciones y defienden sus territorios heredados de siglos pasados en los departamentos de Rivas, Masaya, León, Chinandega, Matagalpa, Jinotega, Madriz y Nueva Segovia.
1. Ostional (Rivas)
En San Juan del Sur, Rivas, cerca de 5,600 personas indígenas viven en cinco comunidades: Ostional, Tortuga, Monte Cristo, San Antonio y El Pochote. Sus tierras “fueron arrebatadas” por terratenientes en el período postcolonial. De acuerdo con el libro “Nosotros sí existimos”, la comunidad Ostional cuenta con diez manzanas de tierras comunales, “administradas por derecho posesorio ancestral, pero no están registradas ni tituladas. Los pobladores de las comunidades poseen tierras a título personal y bajo título de cooperativas, sin embargo, las autoridades indígenas tienen incidencia en la administración de los recursos naturales tanto de bosques como del litoral costero y ecosistemas marinos”.
2. San Jorge Nicarao Calli (Rivas)
Cuentan los historiadores que fue sede de la capital del reino de los nicaraos o Nicaragua. En el actual municipio de San Jorge existe un lugar llamado Cruz de España, escenario del pacto o convenio entre el conquistador español Gil González Dávila y el Cacique Nicarao (cuyo nombre, según investigaciones hechas por historiadores en 2002, era realmente Macuilmiquiztli, que significa “Cinco Muertes” en lengua náhuatl. Fue el líder más poderoso de la región del Pacífico de Nicaragua al momento de la llegada de la expedición de conquista al mando del capitán y explorador español Gil González Dávila.
3. Salinas de Nahualapa (Rivas)
Este pueblo, en el municipio de Tola, tiene aproximadamente 4,000 habitantes entre nahoas y mestizos, y es dueño, según un título real de 1877, de ocho caballerías y 43 manzanas de tierras. Ese título está inscrito con el número 9,908, Asiento primero, folios del 1 al 7 del Tomo XCVII del Libro de Propiedades del Registro Público de la Propiedad en Rivas.
Sin embargo, persisten los conflictos y este pueblo continúa en defensa de sus tierras ancestrales principalmente frente a inversionistas turísticos.

4. Veracruz del Zapotal (Rivas)

De acuerdo con distintas fuentes, alrededor del año 1814 siete familias se dieron a la tarea de comprar las tierras. Anteriormente se llamaba “El Zapotal”, en alusión a la gran cantidad de zapotes que había en la localidad, pero luego el nombre cambió a Veracruz; siendo conocido como Veracruz del Zapotal. Para el año 1860, existía una escritura pública comunal que certificaba que todas esas tierras fueron compradas por las siete familias mencionadas. La población indígena en este pueblo es estimada en tres mil habitantes. Comprende cinco comarcas: Veracruz, Horconcitos, San Jacinto, Guachipilín y Río Grande, al oeste de la ciudad de Rivas.
5. Nancimí (Rivas)
Viven aproximadamente entre 5,000 y 10,000 personas en este pueblo indígena en el municipio de Tola. Sus familias cultivan granos básicos, frutales y hortalizas. Los nancimí son dueños de un territorio de 2,145 manzanas de tierras inscritas en el Registro de la Propiedad de Rivas con el número 4,869 Asiento: Primero Folios: 271-280 del Tomo: LI del Libro de Propiedades.
6. Urbaite–Las Pilas (Rivas)
En la zona Central de la reserva natural de la Isla de Ometepe, este pueblo de unos 5,000 indígenas tiene un título sobre 1,690 manzanas de tierras en las comunidades Tilgue Santo Domingo, San Fernando, Las Pilas, Los Ramos, Urbaite, Sintiope y Santa Teresa. El título es de 1885 y está inscrito con el Número: 5,818, Asiento Primero, Folios: 38-42 del Tomo LXIV del Libro de Propiedades del Registro Público de Rivas.

Jaime Íncer, en Toponimias indígenas de Nicaragua, refiere que, “según Valle, (Urbaite) es vocablo chorotega y significa “olla de comida”. “Urva” es de acuerdo con Oviedo, la urna funeraria donde se colocaban los restos incinerados de los personajes importantes.
7. Monimbó (Masaya)
Monimbó, en Masaya, cuenta con cerca de 34,000 habitantes. A pesar de haber perdido el control del territorio comunal, el pueblo sostiene alcaldías de vara, cofradías y un consejo de ancianos. La artesanía y la música son emblemas de este pueblo.
Según distintas referencias bibliográficas, el pueblo indígena de Monimbó cuenta con un título real de propiedad de 7 caballerías antiguas, título otorgado por el Reino de España representado por la Capitanía General de Guatemala el 16 de marzo de 1,714 e inscrito bajo el Número 3030, Asiento Primero, Folios del 229 al 237 del Tomo XXXIII del Libro de Propiedades del Registro Público de la Propiedad de Masaya.
El libro Nosotros sí existimos asegura que “a finales del siglo XIX el territorio colectivo de Monimbó fue individualizado por el Estado, repartiéndose en grandes fincas a terratenientes y pequeñas parcelas a familias indígenas. En los años 80 del siglo pasado (durante el primer régimen de Daniel Ortega) parte de sus tierras fueron distribuidas a cooperativas de producción. Actualmente la propiedad colectiva se limita a cuatro cementerios indígenas y una instalación para actividades comunitarias, que son administrados por el Concejo de Ancianos de Monimbó”.
8. San Juan de Oriente (Masaya)
Este pueblo está ubicado en la Meseta de los Pueblos, Masaya. Su tradición alfarera es reconocida a nivel nacional. Fue junto con Catarina, Niquinohomo, Nandasmo, Diriá y Diriomo, los llamados pueblos “Nabotivos”, voz náhuatl de origen mexicano que significa “hermanos o vecinos”.

A través de su historia el municipio ha tenido cuatro nombres: Valle Namotiva, San Juan Namotiva, San Juan de los Platos y San Juan de Oriente.
9. Nindirí (Masaya)
Jaime Íncer sostiene que Nindirí es un “Vocablo chorotega; nin, cochinilla; diri, cerro: “cerro de la cochinilla” (V); éste es un insecto del cual se extraía un colorante en tiempos de la colonia. Dávila Bolaños ofrece una interpretación más aceptable: nin, pueblo; dirí, cerro: Pueblo del volcán”.
Los pobladores de estas tierras eran de las tribus de los dirianes, que significa “Hombre de las Alturas de las Montañas”.
La historia de Nindirí está ligada a la antigua resistencia indígena frente a los conquistadores españoles. Hoy es uno de los pueblos más grandes en población indígena, con aproximadamente 30,000 habitantes.
De acuerdo con el libro Nosotros sí existimos, “el cacicazgo que presidía la ciudad principal era Tenderí. Uno de los últimos caciques, Nacatime, se convirtió a la fe católica bautizándose como Francisco.
10. Sutiaba (León)
Sutiaba es uno de los pueblos más antiguos y numerosos, con aproximadamente 49,000 habitantes. Su territorio abarca parte de León y Chinandega (Chichigalpa). Las familias trabajan en la agricultura, la artesanía y la pesca.
Con la llegada de los españoles, el pueblo indígena fue sometido durante todo el Siglo XVI; creando un corregimiento de Sutiaba que incluía Telica, Quetzalguaque, Posoltega y Posolteguilla, hasta el año 1611, cuando los habitantes decidieron trasladarse al actual asentamiento.
Su territorio está registrado con el Número: 18,930, Asiento Primero; Folios del 1 al 34 del Tomo CCXLIX del Libro de Propiedades del Registro Público de la Propiedad de León.
11. Virgen del Hato (Chinandega)
El cronista español Antonio Vásquez de Espinoza en sus escritos que datan del año 1613 describió el señorío del cacique Agateyte, llamado Tezoatega como un paraíso colmado de frutas y árboles. Tezoatega recibe el nombre de El Viejo, que es un municipio del departamento de Chinandega. Le pusieron este nombre en homenaje al cacique Agateyte, que fue visitado por el capitán de conquista y cronista de la Corona, Fernando de Oviedo y Valdés el 2 de enero de 1528, cuando el cacique tenía alrededor de 70 años. Según los cronistas Agateyte disponía de seis mil hombres de guerra, con arco y flecha, y veinte mil vasallos.
El señorío del cacique Agateyte se extendía desde el Golfo de Fonseca en la Costa Pacífica hasta la costa de Poneloya en León.
Desde 1721, el pueblo cuida un título histórico de tierras que le permite mantener parte de su territorio.
12. Matagalpa (Matagalpa)
El pueblo indígena de Matagalpa tiene incidencia en seis municipios del departamento: Matagalpa, San Dionisio, San Ramón, Esquipulas, Terrabona y El Tuma-La Dalia. Tienen dos títulos sobre sus tierras. Cerca de 98,000 personas se identifican como indígenas en Matagalpa y municipios cercanos.

La historia de los matagalpa, rica y compleja, está marcada por la resistencia. Son llamados “flecheros”, por su destreza en el uso de arco y flecha. Ramón Gutiérrez, en la publicación La guerra de los Indios de 1881, señala que un deporte que practicaban consistía en lanzar una mazorca al aire y desgranarla a flechazos antes de que cayera al suelo.
El antropólogo Rigoberto Navarro Genie ve más allá de la destreza con el arco y la flecha: “Cultivaban maíz y tenían tanto para derrocharlo de esa manera”, dice.
13. Sébaco (Matagalpa)
Coinciden los historiadores en que Sébaco fue un centro ceremonial y que ha tenido cuatro asientos urbanos, el primitivo asiento fue denominado Sébaco Viejo, ubicado en el centro del valle de su nombre, el del paraje de Los Congos; el de Tecuanapa y el actual asiento ubicado a la margen norte del Río Grande de Matagalpa.
Su territorio, atravesado por la carretera panamericana, abarca la totalidad del municipio de Sébaco y parte de los municipios de San Isidro y Ciudad Darío.
Desde la llegada de los conquistadores, pasó a ser encomienda de las principales familias españolas y la audiencia de Guatemala.
En 1724, tuvieron que comprar las tierras a la Corona española. El título sobre 23,500 hectáreas lo tienen registrado con el número 916, Asiento Segundo, Folios del 187 al 200 del Tomo V del Libro de Propiedades del Registro Público de la Propiedad de Matagalpa.
14. Muy Muy (Matagalpa)
Al noroeste del departamento de Matagalpa, el pueblo indígena de Muy Muy tiene tierras en el municipio de Muy Muy y en el vecino Matiguás. Además, reclama una parte en San Ramón, respaldado con un titulo que data de 1726. Pero, desde 2003, arreciaron los conflictos por las tierras y la intromisión de las autoridades municipales en los asuntos propios de los indígenas, descendientes de los matagalpa.
Muy Muy es una grafía de “Muimui” en lengua matagalpa que significa “Los mejores”.
Según algunos historiadores, su primer asiento fue en Muy Muy Viejo, en el municipio de Matiguás, pero eran invadidos por otras tribus, por lo que tuvieron que trasladarse a la localización actual.
15. Jinotega (Jinotega)
De acuerdo con un estudio de la docente e investigadora Ruth González, el territorio de las comunidades indígenas de Jinotega, abarca un total de 43.889 manzanas de extensión divididas en dos lotes: 36, 000 en el lote número 1, y 7,000 en el lote número 2. La población agrupa alrededor de 40,000 personas que habitan principalmente en dos municipios, el de Jinotega donde existen aproximadamente 35,000 indígenas, y el de Santa María de Pantasma, en el mismo departamento, donde hay una cifra estimada de 4,000 a 5,000 indígenas”.
16. Mozonte (Nueva Segovia)
El Pueblo Indígena de Mozonte está ubicado en el departamento de Nueva Segovia. Está compuesto por 15 comunidades rurales y cinco zonas que forman parte del casco urbano. Tiene su Título Real que fue comprado a la corona española el 26 de junio de 1773, presentando un área de 23,590 hectáreas.
Se dice que el nombre de este pueblo deviene de Mosuntepec, que significa “Pueblo entre ríos”. Otros historiadores como Julián Guerrero opinan que el origen del nombre es mexicano: Mozonte procede de las voces “musu”, que significa pozol, y tepec, que significa cerro. La traducción sería Cerro del Pozol o del maíz.

Según la tradición oral de sus pobladores, uno de los últimos caciques fue Mosunse quién defendió con su vida las tierras de su pueblo y le sucedió su hijo Motonil.
Sus antiguos pobladores eran de descendencia del grupo Ulúa-matagalpa. Esta cultura se refleja en las toponimias, los artefactos arqueológicos cerámicos y líticos, los conocimientos, prácticas y saberes de la medicina tradicional, sus ceremonias, formas de organización y tenencia de la tierra comunal, siendo esta parte importante de su patrimonio cultural e identidad ancestral.
17. Li Telpaneca (Madriz)
Según el cronista Cibdad Real quien visitó esta región proviniendo del norte en 1576 la lengua de estos indígenas era la Ulúa, llamada “matagalpa” desde 1891 por el lingüista Daniel Brinton basado en una lista de palabras recopilada por el cura Víctor Noguera.
Este pueblo es poseedor de un Título Real otorgado por la Corona española en 1622 por 14 caballerías de tierra; actualmente, en el área, conviven con otros propietarios que no son indígenas y ostentan diferentes tipos de tenencia de la tierra.
El título real es declarado “desaparecido”, pero el pueblo de Li Telpaneca tiene una compulsa inscrita en el Registro Público de la Propiedad en Somoto, departamento de Madriz, bajo el No. 15,902, Asiento Primero; Folio No. 176 al 183, Tomo 186 del Libro de Propiedades.
18. San Lucas (Madriz)
La información bibliográfica sobre este pueblo es poquísima. Se conoce que cuenta con títulos reales que datan de 1737, sin embargo, tampoco escapa a los conflictos agrarios y a representantes que se han atornillado en la dirigencia.
19. San Antonio de Padua (Madriz)
Ubicado en el municipio de Somoto, tiene título restaurado, su extensión territorial es de seis caballerías y 81 cuerdas, está conformado por cuatro comunidades indígenas rurales.
20. San José de Cusmapa (Madriz)
Cusmapa, dicen los lugareños, significa “Lugar Montañoso” o “Altas Montañas”. Los estudiosos Jaime Íncer Barquero y Alejandro Dávila Bolaños aseveran que Cusmapa significa en lengua náhuatl “Nido de Cuervos” o “Nido de Gavilanes”, ya que estas aves sólo anidan en las grandes alturas. Se sabe que los indígenas de este territorio tenían su propia producción de cerámica. La integración a la colonia española de este municipio ocurrió en el Siglo XVI, cuando sus poblados fueron grabados con impuestos para la Corona, entre los cuales sobresalía la entrega de brea, obtenida de los árboles de pino para uso en las embarcaciones.
21. Santa Bárbara (Madriz)
El Pueblo indígena de Santa Bárbara, ubicado en el Municipio de Somoto, comprende a las comunidades rurales Matasano, Valle La Pita, El Plan y Santa Bárbara. Son escasas las referencias bibliográficas a este pueblo que, igual que los demás pueblos indígenas en los departamentos de Madriz y Nueva Segovia, están en la llamada Área Cultural Ulúa Matagalpa.
22. Totogalpa (Madriz)
Según Jaime Íncer, el nombre deviene de totolin-calli-pan; “lugar donde anidan las aves”.
Ubicado en el departamento de Madriz, este pueblo tiene unos 6,000 habitantes. El título de sus tierras data de 1883. A la llegada de los españoles el pueblo fue regido por dos alcaldes, un alguacil mayor, dos regidores y un fiscal.

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