Este sábado 19 de noviembre se cumplen tres meses desde que monseñor Rolando José Álvarez Lagos fue sustraído con violencia de la Residencia Episcopal de Matagalpa, en un operativo policial ejecutado en horario ilegal, la madrugada del 19 de agosto, y desde entonces, sin iniciar un proceso judicial, lo mantienen en lo que la Policía llama “resguardo domiciliar”, figura que el defensor de derechos humanos Yáder Valdivia califica como un caso de desaparición forzada impuesto por la Policía.
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Monseñor Álvarez, quien es obispo de la Diócesis de Matagalpa y Administrador Apostólico de la Diócesis de Estelí, antes de ser llevado a Managua estuvo 15 días en un encierro forzado en la Residencia Episcopal de Matagalpa inicialmente con 11 personas más, de las cuales, tres sacerdotes, un diácono, dos seminaristas y un reportero gráfico, fueron llevados a El Chipote y están siendo procesados en Managua por el supuesto delito de “conspiración para cometer el delito de menoscabo a la integridad nacional, propagación de noticias falsas a través de las tecnologías de la información y la comunicación”.
Valdivia, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nuca +, recordó que, en un comunicado del 5 de agosto, la Policía acusó de forma directa y pública a monseñor Álvarez de “causar zozobra” en Matagalpa, lo que violenta el principio constitucional de presunción de inocencia y que hasta ahora no ha sido probado por la Policía ni el Ministerio Público.
Desaparición forzada
Si bien, considera Valdivia, ha habido comentarios del cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, arzobispo de Managua y vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), indicando que monseñor Álvarez “está bien de salud”, el caso puede ser interpretado como “desaparición forzada”.
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“De salud está muy bien, espiritualmente muy bien. Él dice que mira estas cosas como un momento de su historia, un momento del Espíritu y él piensa que algo de manera personal va a sacar de todo esto”, declaró el cardenal Brenes a la agencia AFP antes de presidir una misa en la Catedral de Managua el pasado domingo 13 de noviembre.
En el mensaje de Adviento 2022, emitido este jueves, la CEN no se refirió a monseñor Álvarez, tampoco a los 7 sacerdotes, 1 diácono, 2 seminaristas y 1 reportero gráfico que están presos.
Monseñor Álvarez está secuestrado
La abogada Martha Patricia Molina Montenegro, autora de un estudio que registró 396 agresiones a la Iglesia Católica entre el 2018 y octubre de 2022, expresó que, en el caso de monseñor Rolando, estamos ante una situación de secuestro.
“Lo que estamos observando en el caso de monseñor Rolando Álvarez está fuera de todo lo legal, no hay un juicio legal, lo que estamos observando es un secuestro, sigue secuestrado, lo cambiaron de la Casa Episcopal a una casa y aunque el cardenal Leopoldo José Brenes ha dicho que está bien de salud, una persona que esta secuestrada bajo esas condiciones, no puede estar bien, es imposible, es un secuestro y vulnera todos sus derechos y garantías constitucionales”, dijo Molina.
??Hoy se cumplen ?102? días de secuestro de Monseñor Rolando Álvarez, se desconoce por completo su condición física y psicológica. Exigimos su libertad inmediata y la de todas las personas presas políticas. #SosIglesiaNic #LibertadYa@CIDH #MESENI @OACNUDH pic.twitter.com/gmGXCJexki
— Cenidh (@cenidh) November 14, 2022
El Centro nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que ha mantenido una campaña constante demandando la libertad de monseñor Álvarez también cataloga la detención arbitraria como un caso de secuestro.

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