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Saliendo de un ciclo difícil, del que reportaron pérdidas por diversas causas, cafetaleros de los departamentos de Jinotega y Matagalpa ahora suman bajos rendimientos tras el procesamiento del café en beneficios secos, así como serios daños en los cafetales debido a factores climáticos, por lo que temen un considerable decrecimiento en la producción del nuevo ciclo productivo.
Falta de financiamiento y de políticas públicas dirigidas a atender los males de la caficultura es otra de las quejas de los productores que exigen la inmediata creación de un Instituto Nicaragüense del Café (INC) y la implementación de planes de renovación de cafetales.
Durante el recién finalizado ciclo cafetalero 2016-2017, los productores reportaron afectaciones por diversas enfermedades y plagas en las plantaciones, principalmente provocadas por la roya, la cual detectaron también en variedades catimor, que son más resistentes.
“Indudablemente es un golpe duro, porque estábamos esperanzados en reducir costos con estas nuevas variedades (catimor) que no son atacadas por la roya, pero eso ya se esfumó”, comentó Álvaro Reyes Portocarrero, advirtiendo sobre una posible nueva variedad de roya en su finca en El Tuma-La Dalia, Matagalpa.
De hecho, la roya ha afectado casi todas las plantaciones en el departamento de Matagalpa y en algunos casos, como en la finca de Ricardo Oliú, los daños de la plaga alcanzan el cuarenta por ciento.
El productor Víctor Robelo recordó que los productores enfrentaron problemas con mano de obra y “en diciembre vimos ya una nueva variedad de roya, es decir, con todo eso los cafetaleros estamos siendo golpeados fuertemente… la naturaleza nos está pasando la cuenta ya, afectándonos con enfermedades en las plantaciones y hoy no tenemos ni idea sobre qué tipo de roya nos está afectando”.
Robelo mencionó también los recientes daños provocados por caídas de granizo en fincas ubicadas en alturas superiores a mil metros sobre el nivel del mar, asegurando que “lo que se nos avecina es sumamente serio”.
En tanto, Reyes describió que “el granizo hizo ‘barbaridades’ en las plantaciones y hay fincas con más de cincuenta por ciento de quema de chotes y defoliación de los cafetos por el golpe del granizo”.
El daño físico sufrido provocará que las plantas entren a un período de estrés, incidiendo en una eventual reducción de la productividad en las zonas afectadas.
Combatir la roya incrementa sustancialmente los costos de producción, sin embargo en el ciclo recién pasado, los cafetaleros también detectaron brotes de broca y los químicos para combatir a ese insecto son prohibidos en el país, explicó Reyes.
Soluciones deben ser integrales
Los caficultores coinciden en que las soluciones deben ser integrales y no solo “parches”, exigiendo la creación del INC con los fondos aportados por los productores y que superan los 12 millones de dólares.
El productor Álvaro Reyes Portocarrero considera que la Comisión Nacional para la Transformación y Desarrollo de la Caficultura (Contradec) “debería estar investigando cuáles son las variedades, cuáles son los agroquímicos eficaces, pero nos han quitado millones de dólares y no conocemos soluciones para la caficultura”.
“No vemos que haya propuestas serias para ayudar a los productores desde el punto de vista técnico y estratégico… desde hace más de tres años prometieron hacer laboratorios, el Instituto del Café, pero que no sea para estar pagando técnicos metidos en oficinas”, sino ayudar a mejorar la producción, dijo Reyes.
63 por ciento de la producción nacional de café aportan Jinotega y Matagalpa, según el IV Censo Agropecuario del 2011 . Entre 2015-2016 ahí se produjeron 2.49 millones de quintales.
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