Más denuncias por estafa en agencia de viajes en Matagalpa

Policía habría circulado a una pareja que manejaba el negocio en Matagalpa

Juana Antonia Hernández Rivera planeó viajar a España, trabajar y poder enviar dinero para la manutención de sus tres hijos: dos niñas de 16 y 13 años y un niño de 9, quienes quedarían bajo el cuido de su abuela materna en el municipio matagalpino El Tuma-La Dalia, donde viven. Su ilusión se fue a pique el 31 de octubre recién pasado, cuando en el aeropuerto de Managua le dijeron que no estaba pagado el boleto que compró en una agencia de viajes en Matagalpa.

“Casi me da una parálisis, me quedé ahí, inmóvil… me fui a sentar y como a los 15 minutos volví a intentar, pero la muchacha que revisó los papeles me dijo que tenía que preguntar en la agencia y que si no (daban respuesta), que pusiera una denuncia, porque habían llegado varios de esa misma agencia”, contó Hernández sobre el incidente en la terminal aérea.

El vuelo que no pudo abordar y por el que pagó 1,750 dólares, salió a las 11:26 a.m. del 31 de octubre y Hernández tuvo que volver a Matagalpa, adonde llegó antes de las 3:00 p.m., para ir directo a la agencia denominada Entre dos tierras, pero el local estaba cerrado y decidió ir a la Policía, donde encontró a otros afectados denunciando sus casos.

Incluso, este lunes 5 de noviembre, continuaban llegando más personas a denunciar en la Policía que fueron estafados por la agencia, responsabilizando directamente a los supuestos dueños, a quienes identifican como Erick Alfredo Arancibia Córdoba, su esposa Blanca Rosa Lúquez Ruiz y la hija de esta, Mariana Lúquez.

Los afectados, mayoritariamente mujeres, coinciden en que la agencia, que tenía dos locales en Matagalpa, les incumplió con los trámites por los que cada uno pagó entre 515 y 1,900 dólares en efectivo y que incluían boletos aéreos, seguros de viaje y alojamiento hasta por siete u ocho días en hoteles de otros países a los que pretendían viajar en estos días, principalmente España y Panamá.

Eveling del Carmen Urbina Martínez, habitante del barrio Linda Vista en Matagalpa, nada sabía sobre el caso. El 22 de octubre pagó 515 dólares en la agencia para viajar a Panamá en un vuelo previsto para la tarde de este lunes 5 de noviembre.

En la mañana, fue a la agencia para confirmar detalles y un celador la sorprendió contándole que la oficina estaba cerrada y que varias personas estaban denunciando que fueron estafadas. Urbina se fue de inmediato a la Policía, donde encontró a un grupo de nuevos denunciantes y a otros que denunciaron antes, como Hernández, y que estaban esperando respuestas sobre los avances de las indagaciones policiales.

Neydi Rostrán es otra de las afectadas y supo de la agencia porque un banco le informó que con una tarjeta de crédito podía comprar con “cero por ciento de interés” en esa agencia. De manera que el 23 de octubre, ella fue con su esposo para realizar la compra.

El boleto a España, más reserva de hotel y seguro de viaje, le costó 1,900 dólares. “Le pagamos a Erick y Blanca terminó de hacer los papeles. Quedaba pendiente que me dieran el seguro porque me dijeron que era muy noche en España”, contó Rostrán, cuyo viaje estaba previsto para irse el 2 y regresar el 10 de diciembre próximo.

Estafadas por agencia de viajes
Eveling del Carmen Urbina Martínez y Neydi Rostrán, muestran los documentos que les dieron en la agencia de viajes Entre dos tierras en Matagalpa. MOSAICO CSI

Igual que la mayoría, estas mujeres han llamado a todos los números que les dieron en la agencia, incluyendo los móviles de los supuestos dueños. Urbina Martínez dice que “tengo los recibos que me dieron y no dan la cara, no los he visto, no contestan los teléfonos y salen apagados”.

LA PRENSA constató que las dos oficinas de la agencia, una en la llamada Plaza Guanuca y la otra en el centro comercial Catalina, permanecen cerradas. Nadie responde a los números convencionales y los móviles remiten directamente al buzón de voz.

Hernández Rivera lamenta que “empeñé mi casa, tengo tres hijos y uno todo lo hace por salir adelante, tener una mejoría con los hijos, pero más bien empeoré, porque estoy con la deuda, los intereses van corriendo y si no pago el préstamo me tocará dormir debajo de un palo con mis hijos”.

“La verdad es que en la Policía no nos dicen nada y yo veo como que hay ‘gato encerrado’, como que no nos quieren ayudar, pero yo no pierdo mi fe en mi Dios”, agregó Hernández.

Por su parte, Urbina señaló que en la Policía “aquí me tienen sin resolver nada, ni la denuncia me han tomado porque dicen que la investigadora anda en un juicio… yo quiero denunciarlos y que me regresen mi plata porque yo la necesito”.

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