Los Elster, pioneros del café en el Norte de Nicaragua

Los Elster prioneros del café
Luis Elster, de barba; junto a su hija Emilia. De sombrero Alberto Vogl, atrás con el niño Otto Kühl. MOSAICO CSI/Cortesía Eddy Kühl Aráuz

Ludwig (Luis) Elster nació el 3 de mayo de 1831 en Echte en el reino de «Hannover». Viajó de Bremen, Alemania en el barco Industrie a New Orleans, Louisiana el 6 de noviembre de 1857.

En Second Cabin los siguientes pasajeros: Ludwig Elster, de 26 años, varón, carpintero; Marie Elster de 22 años, mujer; Caroline Elster de 44 años mujer; su hijo Wilhelm Elster, niño de 8 años y Louise Elster, mujer de 17 años.

De profesión era cerrajero y carpintero, su primera mujer falleció en 1860. Luego se casó con Katharina Braun (1833-1887), natural de la Selva Negra, al suroeste de Alemania, y ella adoró al niño de Luis.

En 1863 con su segunda esposa y su hijito dejaron Nueva Orleans, debido a la guerra civil en Estados Unidos, y se fueron a Cuara, un sitio en la Costa Mosquitia. El resto de su familia permaneció en Nueva Orleans.

Su nueva dirección en La Mosquitia era: «Luis Elster, Great River, Care of Reverend. G. Feurig (Moravo), Bluefields, Mosquito Coast». Allí construyeron una casa pequeña.

Escribió a su familia en Alemania, les decía que en esta región se cultivaban café y cacao.

Luego por motivo del clima, decidieron mudarse al Pacifico de Nicaragua. Así llegaron al puerto de San Juan del Norte (Greytown), venían con el niño de dos años de nombre Wilhelm.

Cruzaron el Istmo por el Río San Juan, el Lago de Nicaragua y el estrecho de Rivas. Estando en San Juan del Sur esperaban tomar el barco que los llevaría a California donde se dirigían atraídos por la fiebre del oro, allí se encontraron con norteamericanos que venían de regreso a Nueva York, quienes les dieron a conocer que las condiciones en California no eran favorables para los niños. Entonces decepcionados y no queriendo regresar a su país con las manos vacías, se informaron dónde podría buscar oro en Nicaragua.

Le dijeron que al norte, cerca de Matagalpa, se decía que había yacimientos de oro, y algunos extranjeros mineros como Painter, Williams, Choiseul, Wassmer, adonde partieron en una carreta de bueyes.

Llegada a San Ramón

Alcanzaron Matagalpa en 1865. Su dirección allí era: “Care of Coronel Manuel Gross, Matagalpa, Nicaragua”.

Luego, buscando las minas de oro viajaron hasta el pueblo de San Ramón, donde compraron tierras a los indios y fundaron su hacienda que nombraron «Louisthal», pero la gente le decía “La Lima” y así se quedó llamando. Otra vez construyó una casa.

Luis extrajo oro del río, pero no en cantidades que ameritara. En cambio Katharina en su patio de horticultura sembró café de semillas que consiguió Luis en las Sierras de Managua.

Tres años más tarde fue agradable su sorpresa cuando los arbustos frutaron y notar que sus granos eran más grandes y aromáticos que los del Pacifico. En una carta informó que habían cosechado “15 libras de café.”

Al pasar el tiempo los Elster secaban los granos maduros con los rayos del sol, ya secos los exportaban por el Río San Juan a Alemania, donde era “trillado” (remover la cáscara seca).

Sin embargo, había un problema, pues el transporte ocupaba mucho bulto, y el sabor se veía afectado; pensaron entonces en remover la cáscara roja, e ideó unos cilindros despulpadores.

A comienzos del año 1891 llegó de Alemania el joven mecánico Otto Kühl (1864-1959). Este le desarrolló a Luis Elster una máquina despulpadora consistente en dos cilindros de madera con grapas de alambre en su superficie, las cuales removían la pulpa (cáscara roja), posteriormente descubrieron que la sustancia gelatinosa que cubría el grano despulpado podía ser removida más fácilmente si se dejaba fermentar los granos durante la noche, al día siguiente se podía remover el pegajoso mucílago con agua limpia, quedó lo que llamamos café pergamino lavado, así nació lo que fue conocido mundialmente como “Café Lavado Matagalpa”.

A partir de 1888 habían empezado a llegar a Matagalpa, invitados por el gobierno para desarrollar el cultivo de café, varios jóvenes alemanes, ingleses y americanos.

Después de Luis Elster, el que sembró café en gran estilo, según refiere Alberto Vogl en sus memorias, fue Wilhelm (Guillermo) Jericho, quien fundó la hacienda La Rosa de Jericho cerca de San Ramón, que ahora pertenece a los Callejas de Chinandega. Luego, en 1888, vino Alberto Vogl quien fundó la hacienda La Bavaria, luego Federico Uebersezig fundó en la misma región su finca Las Lajas, y en 1891 Otto Kühl fundo la hacienda La Alsacia, en la comarca El Horno.

DESCENDENCIA

Luis y Katharina tuvieron cinco hijos: Wilhelm, Juana, Elena, Leónidas y Emilia, cuyos descendientes viven en San Ramón, El Tuma, Matagalpa, Managua, El Cuá-Bocay, La Paz Centro, Costa Rica, y en el estado de Arizona.

Luis vivió hasta los 102 años de edad, su sepultura y lápida y la de su esposa Katharina puede verse en el cementerio municipal de San Ramón, Matagalpa. Estudiantes de agricultura y de historia visitan regularmente el lugar donde reposan sus restos.

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