Eclipse: esto es lo que verás cuando el sol desaparezca

Eclipse
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Por Matthew Cappuci

A medida que los últimos destellos de luz solar desaparezcan por completo el próximo 21 de agosto, los seres humanos serán capaces de ver algo imposible a simple vista: la atmósfera del sol.

Siempre está ahí arriba, pero la observación directa es imposible. Después de todo, el sol produce luz suficiente como para eclipsar cualquier cosa cercana. Sin embargo, a medida que el disco solar se va oscureciendo por la presencia de la luna, una corona emergerá de forma brillante.

En ese momento, un montón de hilos luminosos irradiarán hacia fuera y alrededor del sol, como si fueran miles de hebras de pelo que soplan con el viento. Es el plasma. Mientras tanto, los científicos de todo el país documentarán el espectáculo para obtener información sobre la estructura del campo magnético del sol.

La corona del sol es una demostración de lo increíblemente energético que es el sol. Los torrentes de plasma pueden alcanzar millones de kilómetros y en cualquier dirección, lo que representa un peligro para cualquier objeto espacial que esté en su trayectoria.

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Este astro es muy volátil y alcanza temperaturas de varios millones de grados (superando con creces la superficie “suave” del sol de 11,000 grados). Con esos índices, los átomos de hierro son capaces de deshacerse de los electrones emitiendo, posteriormente, explosiones de luz roja o verde.

La corona no es lo que hace que el sol brille sino que genera un poco de luz natural propia. Los seres humanos somos capaces de verlo después de que la luna haya cubierto el disco solar. En ese momento, los científicos serán capaces de identificar qué elementos están presentes en función de las longitudes de onda a las que irradian.

Los patrones que se observan en la corona durante el eclipse son un indicador notablemente bueno del comportamiento del campo magnético.

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Las grandes erupciones de plasma y del campo magnético del sol frecuentemente se originan en la corona solar. Como si fueran enormes erupciones volcánicas, la fuerza de estas explosiones solares es increíble y, de acuerdo a los estudios, esa materia sería perjudicial para nuestras vidas modernas.

Las consecuencias de una expulsión masiva de masa coronal dirigida hacia la Tierra podrían ser desastrosas. Sin embargo, no hay motivo para alarmarse para el 21 de agosto. En su lugar, prepárate para presenciar algo muy diferente en este mundo.

Fuente: Infobae

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