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Casos de sarpullido y hepatitis alarman a pobladores

Por Luis Eduardo Martínez M., LA PRENSA, 24 de mayo de 2015

Por recomendación del dueño de una farmacia en el poblado El Cuá, cabecera del municipio homónimo en el departamento de Jinotega, Sandra Chavarría Rivera tiene que hervir la ropa de su hija de siete meses, a quien además debe bañar con agua hervida con manzanilla, procurando que la niña sane de las ronchas enrojecidas por toda la piel.

Sandra Chavarría del Cuá está bañando a su pequeña de siete meses con agua de manzanilla. En ese poblado la ciudadanía se queja de la calidad del agua. LA PRENSA/ J. TORRES
Sandra Chavarría del Cuá está bañando a su pequeña de siete meses con agua de manzanilla. En ese poblado la ciudadanía se queja de la calidad del agua. LA PRENSA/ J. TORRES

Sonriente en brazos de su madre en el barrio Carlos Valdivia de El Cuá, la niña de piel blanca se rasca con frecuencia y Chavarría dice que “según el doctor de la farmacia, esa rasquiña que me le ha dado es por el agua y me dijo que hiciera eso, de hervir el agua para ella”.

Por ese y otros barrios, trabajadores de la salud han pasado en los últimos días entregando cloro a las familias, para que lo apliquen al agua que van a consumir “debido a que hay muchas enfermedades y lo que me dijo la muchacha que vino es que en este barrio hay un caso de hepatitis, pero no sé si es por la calidad del agua”, comentó Daniely Siles Herrera, habitante del barrio Ernesto Gutiérrez.

De hecho, el Ministerio de Salud reporta un incremento considerable en los casos de Hepatitis A, principalmente en niños de 2 a 14 años, confirmaron dos personas en esa institución, aunque en el Centro de Salud Héroes y Mártires en El Cuá, dijeron que el director Nelson Mejía y la subdirectora Arlen Tórrez estaban fuera del local, “posiblemente” en reunión.

MÁS CASOS DE HEPATITIS

CharlysDe acuerdo con una de las fuentes, en el municipio se han registrado alrededor de cincuenta casos de hepatitis, mayoritariamente en comunidades rurales, aunque al menos el veinte por ciento de los casos han sido diagnosticados en el casco urbano de El Cuá.

“Este año sí nos ha afectado bastante la hepatitis y el incremento es anormal… lo preocupante es que se dio en el verano, porque se supone que en el verano esta enfermedad tiene poca incidencia”, refirió la fuente, indicando que de enero a mayo de 2014, solo registraban siete casos de hepatitis.

Chavarría desconoce si el sarpullido en la piel de su hija de siete meses sea uno de los síntomas de hepatitis, pero dice que no la ha llevado al centro de salud porque “ahí nada le dicen a uno y si no se cura hirviéndole el agua y su ropa, ahí si la voy a tener que llevar”.

Sin embargo, una de las fuentes en el Minsa, descartó que el brote de hepatitis esté relacionado con el agua que consumen en el casco urbano de El Cuá porque “si fuera eso tendríamos más afectaciones”.

MENOS AGUA DE LA PREVISTA

El sistema de agua potable en este poblado de aproximadamente siete mil habitantes, fue rehabilitado y modernizado con una inversión de 10.5 millones de córdobas financiados por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (Cosude) a través del Fondo de Inversión Social de Emergencia (Fise).

Sin embargo, la planta de tratamiento incluida en el proyecto, tiene capacidad para distribuir únicamente sesenta metros cúbicos de agua por hora y la demanda en el poblado es de noventa metros cúbicos por hora, por lo que para evitar el desabastecimiento, la Alcaldía optó por mantener “apagada” esa planta, el agua llega a las casas sin que haya pasado por el proceso de potabilización previsto. Algunos pobladores aseguran que les llega con residuos de sedimento.

No se resolvió el problema

Mauro Cruz Centeno, concejal por el Partido Liberal Independiente, señaló que el proyecto “era para mejorar la calidad del agua, pero no sirve, porque se hizo la inversión, se gastó el dinero y no se resolvió nada… el agua llega (a las casas) pero siempre contaminada”.

Sin embargo, un funcionario municipal, alegando que solo el alcalde está autorizado para brindar declaraciones, aseguró que el proyecto del agua potable “se ha hecho con toda la transparencia, ya lo vino a auditar la Contraloría General de la República”.

El mismo funcionario agregó que con esa auditoría “se encontró que había un problema de cálculo en el diseño y que es subsanable aumentando la capacidad de la planta de tratamiento, pero el agua no está saliendo sucia ni contaminada, no tiene bacterias y se clora a diario”.

LA PRENSA buscó a Raúl Acevedo Lara, ahora alcalde sandinista de El Cuá —en el período 2009-2013 fungió como alcalde electo bajo la bandera del Partido Liberal Constitucionalista— pero a pesar que la camioneta en la que se moviliza estaba en el estacionamiento de la Alcaldía, él no estaba en el edificio.

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