Alcaldes critican sesgo orteguista con transferencias

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Calle central de Río Blanco. LA PRENSA/ARCHIVO
Calle central de Río Blanco. LA PRENSA/ARCHIVO

Alcaldes que fueron electos bajo la bandera del antiguo Partido Liberal Independiente (PLI) coincidieron al criticar el sesgo orteguista con que fueron distribuidos los recientes incrementos presupuestarios a las municipalidades.

Dicha medida del orteguismo afecta la eventual ejecución de más proyectos en los territorios gobernados por la oposición.

“Están castigando al pueblo”, dice Alcalde de Río Blanco

En el municipio de Río Blanco, Matagalpa, el Gobierno municipal calculaba un incremento en las transferencias municipales, que oscilarían entre un millón y dos millones de córdobas. Sin embargo, la asignación que le aprobaron los diputados orteguistas, la semana pasada, fue de apenas 167,547 córdobas, confirmó el alcalde Denis Javier Argueta Urías.

“Todas las alcaldías del Gobierno están recibiendo arriba de dos millones (de incremento) cada una y a las alcaldías de la derecha nos castigaron con una migaja, nos dieron ya por último, para salir del compromiso, porque la idea era no darle un centavo a nadie de la derecha”, expresó Argueta.

Denis Javier Argueta Urías, alcalde del PLI en Río Blanco. LA PRENSA/ARCHIVO
Denis Javier Argueta Urías, alcalde del PLI en Río Blanco. LA PRENSA/ARCHIVO

Agregó que “el objetivo de ellos es que vean que supuestamente las alcaldías de ellos hacen más proyectos castigándonos a nosotros (…), pero castigando a las alcaldías (liberales) están castigando al pueblo”.

“Gobierno sigue echando más leña al fuego”

Por su parte, Luis Ramírez, alcalde de Waslala, en el Caribe Norte, afirma que “el Gobierno ha querido engañar al mundo, que él ejerce la democracia con la boca, pero en la práctica hace todo lo contrario”.

“La parcialidad hacia las alcaldías sandinistas solo afecta la frágil democracia que hay en este país y en este momento que estamos siendo presionados y amenazados a nivel internacional de ser castigados, el Gobierno le sigue echando más leña al fuego”, agrega Ramírez.

Argueta refirió que en Río Blanco la municipalidad ha ejecutado el 90 por ciento del Presupuesto de este año, mientras que en Waslala, según Ramírez, la ejecución presupuestaria supera el 80 por ciento. En ambos casos el porcentaje restante está en ejecución.

“Gracias a Dios hemos tenido apoyo de algunos organismos y lo que nos hemos propuesto para este año lo estamos finalizando”, dijo Argueta, agregando que “no nos pueden decir a nosotros que (el castigo) es por falta de ejecución o porque ha estado mal ejecutado, eso es que nos están castigando porque no somos de la línea del Frente Sandinista”.

Explicaran al pueblo medidas del orteguismo

Por su parte, Ramírez asegura que “podemos demostrar con cifras las rendiciones (de cuentas) que hemos hecho y hay alcaldías sandinistas que de manera extraoficial sabemos que están mal en las ejecuciones y les dieron asignaciones millonarias”.

Luis Ramírez, alcalde del PLI en Waslala, en el Caribe Norte. LA PRENSA/ARCHIVO
Luis Ramírez, alcalde del PLI en Waslala, en el Caribe Norte. LA PRENSA/ARCHIVO

Ambos alcaldes coinciden en que seguirán cumpliendo con el Plan de Inversión Anual que tenían previsto en sus respectivos municipios, hacer las rendiciones correspondientes y explicar a la población las medidas orteguistas contra las municipalidades opositoras.

DESIGUALDADES

Alina Lorío/Nueva Segovia

El alcalde liberal de Wiwilí de Nueva Segovia, Carlos Rivera Moreno, denunció lo que llamó “desigualdades” en la entrega de fondos en concepto de reajustes de las transferencias municipales, que “ubican en desventaja a las alcaldías que no son de la línea política del Gobierno”.

Reveló que para Wiwilí de Nueva Segovia el aumento presupuestario o reajuste, que será desembolsado a finales de año, anda por los 113 mil córdobas, a diferencia de lo que desembolsará el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a la vecina Alcaldía sandinista de Quilalí, que será de 2 millones 200 mil córdobas, aproximadamente.

“Cuando están sacrificando al pueblo o menospreciando a un determinado sector difícilmente se puede trabajar en armonía, eso no es democracia, no hay igualdad de derechos”, dijo Rivera, alcalde de Wiwilí, municipio de 48 comunidades.

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