Abuelita heroína salva a su nieto en Ciudad Darío, Matagalpa

[rev_slider_vc alias=”gascentral”]
[rev_slider_vc alias=”policlinicacentral”]
[vc_wp_text]

ABUELITA HEROÍNA EN DARÍO
Cristina Mejía Jarquín, de 88 años, salvó a su nieto de morir calcinado. LA PRENSA/L.E. MARTÍNEZ M.

Aunque padece diversos males relacionados con su edad, Cristina Mejía Jarquín, de 88 años, pudo encontrar la fuerza y el valor para entrar, como una heroína, al cuarto en llamas y salvar la vida de su nieto de 5 años, José Alejandro Matamoros Caldera, quien casi muere calcinado al incendiarse la casa ubicada en el barrio San Pedro de Ciudad Darío, Matagalpa.

El niño sufrió quemaduras graves, por las cuales permanece internado en un hospital especializado en Managua; mientras que la abuelita sufrió quemaduras leves en el rostro y manos. Todo cuanto había adentro del inmueble quedó reducido a cenizas por el incendio ocurrido poco antes de las 6:00 a.m. del 28 de marzo.

El niño dormía en una cama que comparte con su hermano Sixto Alexander, de 4 años, en una habitación pequeña donde también estaba la cama de sus padres, Roxana del Socorro Caldera Rodríguez y Alejandro Antonio Matamoros Mejía, hijo de Cristina.

Abuelita heroina
Familiares de los afectados removían los escombros, buscando algo que pudiera servir. LA PRENSA/LUIS E. MARTÍNEZ M.

Matamoros, un albañil con empleo eventual, estaba en la letrina, mientras su esposa estaba bañándose. Ambos se alistaban para ir a trabajar. Mientras tanto, Sixto, quien apenas comienza a hablar, se levantó temprano, vio cuando empezaba el fuego y asustado, sin pronunciar bien el nombre de su hermano, avisó a su abuelita: “Se quema oché”.

La abuelita, con problemas auditivos, interrumpió su acostumbrada oración matutina y aunque el cuarto estaba en llamas, entró para sacar al niño.

“Estaban en llamas la cama de mi hijo y la cama donde estaba el niño, como pude me metí en las dos llamas y saqué al niño… pero estaba todito quemado, soasado”, relató Mejía Jarquín, quien ahora está posando en la casa de un familiar en el barrio Carlos Santi.

Mientras tanto, Matamoros contó que al salir de la letrina “hasta el short que andaba se me cayó y me vine desnudo” pretendiendo salvar a su madre e hijo. De inmediato, los vecinos se sumaron a ayudar tratando de apagar el fuego. La familia perdió todo cuanto tenía.

Matamoros dice que no había servicio de agua potable, pero los vecinos usaron la que tenían almacenada en diferentes tipos de recipientes.

Policía indaga

La familia considera que el fuego pudo ser provocado por un cortocircuito por un cable que conducía la energía hacia una casa vecina y que pasaba debajo del techo de la vivienda de Cristina Mejía Jarquín. El comisionado Omar Martínez, jefe de la Policía en Darío, dijo que la especialidad de Averías, Explosiones e Incendios de esa institución realizó los peritajes correspondientes y en los próximos días determinará qué provocó el fuego.
[/vc_wp_text]

Compartir