46 años de prisión a hombre que asesinó a una pareja en Jinotega

Luis Eduardo Martínez M., LA PRENSA

“Le estoy agradecido, sinceramente, estoy satisfecho”, expresó José Audilio Hernández Cruz, sin explicar por qué a la juez que instantes previos  lo condenó a 46 años de prisión por los delitos de femicidio, asesinato y tenencia ilegal de armas de fuego.

Unas policías lo sacaban esposado de la sala donde enfrentó un juicio y fue declarado culpable, en Jinotega. Escuchándolo, un hombre especuló que Hernández estaría más seguro en la cárcel que en libertad, ante el crimen que habría cometido en la noche del 7 de junio recién pasado, mientras llovía copiosamente en Kantayawas, una comunidad de la microrregión de Ayapal, municipio de San José de Bocay, departamento de Jinotega.

Hernández Cruz presuntamente sostenía una relación amorosa con María Auxiliadora Cardenal Herrera, quien a la vez convivía con Roberto Emiliano Díaz Hernández, con quien tenía cuatro hijos.

La acusación, sostenida en las audiencias del juicio por la fiscal auxiliar Aura María Estrada, señala que Hernández Cruz llegó a la casa con paredes de bambú que habitaba la pareja Cardenal-Díaz y por una rendija introdujo el cañón de un arma de fuego, de tipo y calibre sin precisar, con la cual realizó disparos hacia el interior de la vivienda, precisamente a la cama donde estos dormían.

Díaz recibió un balazo en el rostro y Cardenal un tiro en el costado. Ella se lanzó de la cama y pidió ayuda a uno de sus hijos de cinco años, quien despertó y vio expirar a la madre, por lo que con otro niño salieron corriendo de la casa, atravesaron un río crecido y llegó a la casa de un tío, avisándole sobre lo ocurrido.

En los alegatos finales, la fiscal Estrada recordó que una testigo declaró en el juicio que tras cometer el crimen, Hernández Cruz habría expresado a habitantes de la zona: “le pegué un par de ‘cachimbazos’ a un par de hijos de… creo que los maté, porque hasta se revolcaban”.

Mientras tanto, el defensor público, Darwin Jarquín, refutó que las testificales, a su criterio, eran “contradictorias”, alegó que el arma usada en el crimen nunca fue ocupada y aseguró que estaban procesando “a la persona equivocada”.

Sin embargo, la juez especializada en violencia de género en Jinotega, Engracia Inés Flores, declaró la culpabilidad de Hernández Cruz por el femicidio en perjuicio de Cardenal, asesinato contra Díaz y tenencia ilegal de armas de fuego.

Inmediatamente, en una audiencia de debate de penas, la fiscal Estrada pidió las penas máximas establecidas en la legislación penal para cada uno de esos delitos; mientras Jarquín solicitó las penas de 22 años y medio de prisión por el femicidio, 17 años y medio de prisión por el asesinato y seis meses de prisión por la tenencia ilegal de armas.

Pero, la juez Flores consideró que en el caso no existió ninguna circunstancia atenuante y “solo hubo agravantes”, por lo que condenó a Hernández Cruz a las penas máximas: 25 años de prisión por femicidio en ámbito privado, 20 años de prisión por el asesinato y un año de prisión más cien días multa por la tenencia ilegal de armas.

Por disposición constitucional, Hernández Cruz solo cumpliría 30 años preso, sin embargo, la juez advirtió que la condena es sin derecho a beneficio alguno. Flores notificará la sentencia al mediodía del 30 de agosto próximo.

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